¿Puede el cambio climático ser un revulsivo económico?


Hacer de la necesidad virtud, esa es la clave. Aprovechar las oportunidades económicas para que las acciones que se precisan para luchar contra el cambio climático, no lastren las economías nacionales, sino más bien al contrario, sirvan como revulsivo en una época de crisis financiera y casi social.

¿Puede aprovecharse el deterioro medioambiental que sufrimos para mejorar la economía? La pregunta puede sonar extravagante o, peor aún, cínica ¿Cómo un fenómeno que amenaza con provocar enormes efectos catastróficos para las personas y el medio ambiente puede convertirse en una oportunidad?

La pregunta podríamos diseccionarla y replantearla desde varios puntos de vista:

¿Pueden ser las renovables motor de la economía?
¿Es posible hacer del aumento de la eficiencia un negocio?
¿Puede el mercado laboral beneficiarse de la incorporación de nuevas profesiones y nuevas necesidades?
¿Puede el mercado de emisiones proporcionar beneficios?

Parece que las respuestas son sí.

En cualquier caso, ya habrá adivinado el lector que lo que quiero creer que posee potencial económico no es deteriorar el planeta, sino lo contrario, acometer con urgencia acciones encaminadas a la defensa de los equilibrios medioambientales.

Las energías renovables tienen muchos detractores que aseguran que son un lastre para la economía porque hacen aumentar la intensidad energética, es decir, provocan que cada euro de PIB generado cueste más euros en factura energética. No les faltaría razón si, de repente, quisiésemos conseguir que toda la electricidad que consumimos fuese eólica o solar, pongamos por caso … pero miremos el caso danés o el emergente chino.

Dinamarca es un gran exportador de tecnología eólica, por lo que su tejido industrial relacionado con el diseño, la construcción y la exportación de aerogeneradores mueve anualmente unas cifras extraordinarias. ¿Perjudica a su economía o le beneficia?

China ha anunciado que reducirá sus emisiones de CO2, pero no porque vaya a dejar de quemar carbón que le proporciona electricidad barata, sino porque va a mejorar su eficiencia energética (producir más les costará menos) y porque quiere introducirse en los mercados mundiales eólicos, para lo que instalará y producirá electricidad eólica a lo grande (con el fin, entre otros, de desarrollar aerogeneradores competitivos).

España tímidamente comienza a desarrollar nuevas especialidades profesionales relacionadas con las renovables: técnicos especialistas medios y de grado superior e ingenierías, para el diseño, la instalación y el mantenimiento de equipos relacionados con este campo, lo cual ya permite que se inicie el trasvase de la industria del ladrillo a esta otra, con mucho más futuro.

Y así podemos seguir largo y tendido. El desarrollo de las energías renovables proporciona enormes posibilidades para el crecimiento económico, para lo que hay que adecuar la formación profesional, invertir en I+D+i y trabajar en los mercados internacionales.

El siguiente artículo de Expansión, toca otro aspecto que podría representar posibilidades económica, aunque más relacionado con los mercados que con la creación de riqueza neta.

…………………………….

No cabe duda, el cambio climático es, y será todavía más, una tragedia de enormes proporciones para muchos de los habitantes de este planeta.
Oportunidades en un entorno cambiante precisamente por la magnitud del fenómeno, la respuesta de la comunidad internacional, aún incipiente, debe ser igualmente contundente. Existe un abismo entre las propuestas que están encima de la mesa y las necesidades de acción que se están poniendo de manifiesto desde el mundo científico.

El Protocolo de Kioto ha sido un ejercicio tímido, pero ha supuesto la generación de un primer marco de oportunidades para empresas que desarrollan iniciativas en materias como tecnologías limpias, energías renovables, ingenierías o nuevas formas de producir bienes y servicios.

Los mercados internacionales de CO2, todavía insuficientes, movilizaron en 2008 la friolera de 92.000 millones de euros, generando una cartera de 4.200 proyectos de reducción de emisiones en países en vías de desarrollo que la ONU espera reduzcan casi 3.000 millones de toneladas de CO2. Pero esto sólo puede ser el principio.

Las necesidades de buscar reducciones de emisiones coste-eficientes en todo el mundo van a intensificarse, lo que implicará un alza, que ningún analista pone en duda, del precio del CO2 en los mercados internacionales a medio plazo. Lo importante es que, sea cual sea la fórmula que se arbitre, se ofrezca al sector privado una estabilidad y una seguridad jurídica adecuadas al menos hasta el año 2020.

PERSPECTIVAS PARA ESPAÑA

La situación en nuestro país es particularmente relevante. España -sector público y privado- será en los próximos años, en números absolutos, uno de los mayores importadores de CO2 del mundo debido a la complicada situación de partida que supone el Protocolo de Kioto. Esto puede y debe suponer una oportunidad para las empresas españolas para desarrollar proyectos y canalizar inversiones, aprovechando las iniciativas de tracción que se están desarrollando desde la Administración y el sector privado.

Entre estas iniciativas, el Gobierno español hizo público su Plan de Impulso a la Internacionalización de la Economía Española en los sectores asociados al cambio climático, en el que se integran y refuerzan los mecanismos existentes en materia de comercio exterior, fondos de carbono, o instituciones financieras internacionales.

No cabe duda de que existe un tejido empresarial capacitado y con experiencia acreditada para aprovechar esta coyuntura, la cuestión es si será capaz de llegar a tiempo para aprovechar las primeras grandes oportunidades (low hanging fruits) y si el sector financiero, en la coyuntura actual, tendrá la visión estratégica y la valentía para implicarse en este proceso.

El gran reto ahora es convencer al sector empresarial en un momento que no invita precisamente a la aventura. Pero, ante la incertidumbre, desgraciadamente el cambio climático es una realidad firme a largo plazo en cuya mitigación y adaptación van a volcarse los gobiernos de todo el mundo.

En nuestro caso, debemos ser capaces de desarrollar acciones innovadoras a nivel interno que permitan a nuestro tejido empresarial una posición de vanguardia, junto con una política de apoyo a la exportación que permita capitalizar en parte los esfuerzos que van a ser necesarios para cumplir con el riguroso marco internacional que se avecina.

En definitiva, hacer de la necesidad virtud.


Saludos.
La energía más limpia es la que no se consume.


Saludos.
La energía más limpia es la que no se consume.

10 comentarios:

feluky dijo...

Pues no parece que la cosa vaya a ir por ese camino amigo HELIOS. Me da que estos amigos nuestros, han pensado que las primas que se pagan por las renovables, desequilibran la balanza.

Creo que nuestros prepotentes amigos, que con tanta contundencia tomaban decisiones, que automáticamente se convertían en metedura de pata. Ahora entraran en una etapa, de no hago nada no sea que me juegue el sillón.

Que dicho sea de paso no es mala estrategia para conservar el aquí mando yo, aunque no mande nada para no dejar de mandar.

Cierto desanimo si que tengo hoy, pero ya se me quitara.

Abrazos.

Anónimo dijo...

Es que parece que está claro que si se generalizase el uso de las energías renovables, incluso por ley, harían falta ciento de miles de puestos de trabajo, fábricas, etc. Sería magnífico para la economía.

Buenos días.

Anónimo dijo...

No estoy muy de acuerdo. Existen multitud de estudios que denuncian lo caro que es cada puesto de trabajo creado en el mundo solar o eólico y lo pagamos todos.

Helios dijo...

Amigo Feluky la vida es dura, pero lo cierto es que si queremos cambiar de modelo productivo o más concretamente por lo que nos toca aquí, de modelo energético –sea por cuestiones medioambientales o económicas- se han de tomar decisiones.

Mejor dicho, se ha de saber dónde estamos, adonde queremos ir, y cómo se va ... casi nada.

Que es complicado lo sabemos, pero es posible y urgente. Si el tránsito se hace bien, además favorecerá a nuestra economía, que no es sinónimo de que todos te aplaudan, al contrario, hay que rehacer muchas cosas, lo cual como sabes va acompañado de quejas variadas y una etapa de ajustes que pueden ser incluso impopulares.

Respecto a los comentarios que inciden en las ventajas y desventajas asociadas a estas tecnologías, si nos limitamos a financiarlas mediante primas desde la administración, no habrá economía que lo soporte, por lo que es preciso que “elaboremos” riqueza asociada a su conocimiento y desarrollo, que nos convirtamos en exportadores de conocimiento y tecnología asociadaza a ellas.

Saludos

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amig@s:

Estoy totalmente de acuerdo con lo que plantea nuestro Helios en mi bitácora. Seguramente se encuentre entre tanto Alto Cargo alguno que cumpla con sus obligaciones, obviamente toda regla tiene su excepción. Pero la única manera de invertir esta regla para que la excepción sean los incompetentes es emplear lo que, también nuestro Helios, ha expuesto en muchísimas ocasiones: Evaluación sistemática por objetivos. Lo mismo para todo, tanto empleados públicos como para empresas privadas.

Un día de esto también hemos de hablar de empresas privadas, esas que parecen ser el paradigma de la eficacia; como así ha demostrado Diaz Ferrán, el presidente de la patronal. En España más que empresas tenemos muchos Ñapas, empresas Ñapas-Nini; ni son empresarios ni son "na" de "na". Son peores que los de la serie Manolo y Benito. Esto es:
La CEOE de Díaz y Ferrán, empresarios para ñapas y poco más.

Como quedemos en sus manos la próxima reforma laboral vamos apañados.

También estoy de acuerdo con nuestro Malo Malísimo, hay que empezar a asumir que todos, los de arriba también, tenemos responsabilidades (derechos + obligaciones); la nuestra es trabajar desde ya para dar un cambio de timón a tanto desorden como se aprecia en todos los ámbitos.

Recibid un muy fuerte abrazote amig@s.

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amig@s:

Ahora opino sobre el tema que propones en el post el cual me parece muy interesante.

Yo creo que hay que hablar de estos temas sin prejuicios. Abrir ya de una vez el debate público sobre la energía nuclear, sin complejos; insertarlo sobre uno general sobre la energía, elaborar por cada partido político un programa energético y someterlo a referendum. No puede existir tanta hipocresía, a mi me gustaría que se votara que la gente decidiera entre el pasado y el volver a las cavernas o el futuro y si es el futuro, pues qué futuro, un futuro puesto en manos de la investigación y de la ciencia o uno puesto en manos de especuladores.

Mi opción es el futuro, mi opción es una apuesta por la investigación y por la ciencia; lo caro a la larga es barato. Si hay que destinar una parte importante de los beneficios de la energía nuclear a investigación; pues eso es lo que debemos de hacer. Hablar con la ciudadanía sin engaños, decirle la verdad sin demagogia y establecer un pacto para que el 25 por ciento, al menos, de todos los beneficios de las nuevas y viejas formas de energía se destinen a investigación. En el tema nuclear, hay que hacer posible la reutilización y el aprovechamiento total de los residuos, si ahora no es posible, pues más dinero a investigación.

En esto hay que tomar la misma determinación que Henry Ford adoptó con sus ingenieros cuando les propuso fabricar un vehículo con 6 cilindros en línea. Como le comentaba a Guillermo en su bitácora el día 15 de julio de 2008 hablando de la crisis galopante que ya se veía venir. Concretamente le decía.-


"En esto lo que hay que hacer es lo que decidió Henry Ford cuando sus ingenieros le decían que no se podía construir un motor de 6 cilindros en línea, Ford les recordó que él pagaba sus salarios así que a trabajar en el asunto; a los seis meses los ingenieros insistieron ante Ford que lo que se proponía era imposible y que ellos no conseguían los resultados apetecidos; Ford les siguió recordando que quien pagaba sus salarios era él y él sería quién decidiera cuando acabar la investigación; al año los ingenieros repitieron sus quejas y Ford se siguió manteniendo firme en sus principios y en mantenerlos asalariados trabajando para él en ese proyecto. Al cabo del tiempo los ingenieros consiguieron hacer realidad el sueño de Henry Ford."

Bueno amigo Helios, esperemos que pronto algún político adopte una resolución similar a la de Henry Ford en relación a la investigación.

Mientras tanto seguiremos trabajando por dar un golpe de timón que esa realidad posibilite.

Recibe un muy fuerte abrazote amigo.

Helios dijo...

Amigo Javier, haces muy buena propuesta al pedir que parte de los beneficios que proporciona la industria energética, se destinen a investigación. En el caso concreto de la investigación en reprocesamiento del combustible usado en una central nuclear y en el desarrollo de reactores que funciones con uranio sin necesidad de enriquecimiento, es sólo cuestión de voluntad y coraje de los gobiernos. Es sólo tomarse en serio al medioambiente sin arruinar el progreso económico.

Pero fíjate Javier si estaremos lejos de ese escenario que planteas, que ni siquiera la cuestión –que no debate- del almacén de residuos se ha planteado en el marco de una planificación española a medio plazo para la energía nuclear. El emplazamiento e incluso el diseño de tal almacén debería depender de la política que en materia nuclear tengamos en el futuro, pues no será lo mismo que Zapatero se salga con la suya y cierre todas las centrales, que, por el contrario, se prorrogue su vida de servicio o incluso se construya alguna más.

España cuando se construyó la central José Cabrera, estaba allí para llevarles el botijo a los americanos y cuando se diseñaron las últimas centrales -Lemóniz que no se terminó por el chantaje etarra o Valdecaballeros, ambos ejemplos de pésima gestión del gasto público- España ocupaba un lugar destacado en el mundo en el ámbito de la energía nuclear para uso civil, tal era el desarrollo que había experimentado nuestra industria especializada y, sobre todo, la experiencia acumulada en las centrales en servicio.

Hoy podríamos ser un referente en el mundo y combinar los beneficios de la exportación de ese conocimiento con el que se crea en sectores como el de las renovables.

Pero como bien sabes, eso exige saber y querer, y los que deben tomar las decisiones que nos afectan a todos parecen no tener ni lo uno ni lo otro.

Saludos

innopolis dijo...

Las lecturas recomendadas, Helios, ¿son enlaces? A mí no me funcionan.

Respecto al post, lo que ocurre es que todavía nadie ha descubierto que también se afronta la crisis gastando menos, menos energía, y que el ahorro energético de las familias alimenta el consumo.
pronto, habrá que ir pensando en pueblos autónomos, en regiones como la nuestra, dispersa, con población envejecida, con el objetivo de que a la hora de la jubilación, si bien esta se reducirá, el jubilado no debiera pagar impuestos, ya que los servicios urbanos serán sostenibles, ecológicos y autosuficientes.
Y si los fondos de los planes E, subvenciones no productivas, despilfarro general y en administraciones superpuestas, etc etc se estuvieran redireccionando ya a estos fines, el país experimentaría un subidón económico, tecnológico y moral.

Alfonso Vázquez dijo...

Es cierto que supone un esfuerzo, pero es encesario buscar otras alternativas

también hay que invertir en i+d, y buscar la fisión del nucleo, y no sólo la fusión.

Y por prte de cada uno debemos comenzar a ser un poco más responsable con nuestras pautas de vida cotidianas... menos consumo, menos derroche, más consecuencia y más respeto con nuestro entorno.

Todo empieza por ahí
saludos
alfonsovazquez.com

Helios dijo...

Hola Alfonso, creo que te refieres a las posibilidades de la fusión y no sólo de la fisión. En efecto hemos de buscar nuevos caminos, pero observa que muchos de ellos están abiertos y sólo hay que dedicarles el interés y el esfuerzo que cada nueva ruta merece. Ahí está la energía solar, la eólica terrestre y marina, el ciclo combinado de gas, la energía geotérmica de baja temperatura y la biomasa, entre otras, esperando a que las aprovechemos. Y junto a ellas debiera haber reactores de fisión de neutrones rápidos, que sólo precisan uranio natural purificado y producen pocos residuos, entre los que se encuentran por cierto radioisótopos para medicina. Y por supuesto todo el combustible usado de las centrales en servicio reprocesado.

Amigo Innópolis, los pueblos si estuviesen bien gestionados deberían ser los grandes beneficiarios de las nuevas energías, con sus tejados unifamiliares, con sus grandes espacios, etc. pero sabes bien qué está pasando con la obligatoriedad de instalar agua caliente solar en las casas de nueva construcción, por ejemplo en nuestra tierra, que instalan calentadores ordinarios y no se produce ahorro alguno de energía a pesar de haberse gastado 3000 euros en módulos solares térmicos. Y todo por la falta de pedagogía del gobierno y por la falta de concienciación de la sociedad.

Por cierto, la sección de libros recomendados sólo tiene los títulos. En cualquier buscador, a partir del título, se obtiene más información. En cualquier caso yo los tengo todos a tu disposición.

Saludos