Cambio de modelo energético y economía



El 6 de octubre de 1973 tropas egipcias cruzan el canal de Suez a la península del Sinaí ocupada y fortificada por Israel y da comienzo la denominada guerra del Yom Kippur. Los israelíes retroceden y sus intentos de contraofensiva son frenados. Israel lleva las fuerzas al otro lado del canal y comprueba que la retaguardia egipcia está muy desprotegida de tropas. La toma o destrucción de las rampas de misiles egipcias le sirve para recuperar la supremacía aérea y cambiar el sentido de la guerra. Arabia Saudí redujo el suministro de petróleo a los países que ayudaron al rearme de Israel. La disminución de crudo hizo subir el precio y creó una crisis económica general.

Un año después el crudo había cuadruplicado su precio, los americanos habían sufrido desabastecimiento, las bolsas se habían hundido y una crisis económica que no desaparecería hasta los ochenta, tomaba forma sobre el planeta.

Esta crisis se vio agravada por el posterior derrocamiento de Sha de Persia y el frenazo en la prodcción de crudo en Irán, que contribuyó a que el desabastecimiento en el mercado se agudizase.

Paradógicamente, en el ámbito que nos ocupa y preocupa, los efectos colaterales positivos fueron inmediatos: Se multiplican los fondos para investigación en energías renovables, se destinan miles de millones de dólares a la fusión, se ponen en marcha programas de concienciación social respecto al ahorro (recordar aquello de “aunque usted pueda pagarlo España no puede”), comienzan a fabricarse coches de menor consumo –incluso en EEUU- ... bueno, ¡hasta en la Casa Blanca instalaron paneles solares, como muestra de apoyo a estos principios!

Otro efecto que para mí también fue positivo, fue que las naciones europeas descubrieron que su dependencia exterior en materia energética no les podía augurar nada bueno y ponen en marcha numerosos programas civiles de fisión nuclear. Francia no se anda con chiquitas y en un tiempo record concibe, proyecta, construye y explota medio centenar de reactores, ninguno de los cuales por cierto, ha sufrido accidente alguno.

Pero todo pasa y de casi nada se aprende, y a finales de los 90 el precio del barril de crudo no sólo había descendido hasta precios parecidos a los del 73 sino que la demanda llegó a ser inferior a la oferta, los precios se estabilizaron, los paneles solares se desinstalaron de la Casa Blanca, los fabricantes americanos volvieron a sus Jeep Cherokees y compañía, se congelaron los fondos dedicados a las renovables y a la fusión y los ciudadanos se olvidaron de la austeridad.

En julio del 2008 el precio del barril rozó los 150 dólares, después bajó considerablemente por hacerlo la demanda debido a la crisis -no así los precios de los carburantes, sobre los que pesa una notable carga impositiva y cuyos precios dependen de gigantes del mercado- y nosotros estamos como al principio:

-Sin creernos que los combustibles fósiles son un recurso limitado que lastra nuestras economías y que su precio seguirá creciendo indefinidamente.

-Sin creernos que el modelo fósil-dependiente está acabando con nuestro frágil planeta.

-Sin darle la importancia que merecen las energías limpias.

-Sin ahorrar y defender políticas austeras en materia energética

-Sin generalizar el uso de la energía solar, al menos, en el ámbito del agua caliente sanitaria.

-Sin definir políticas educativas que conciencien a los más jóvenes del problema y de las soluciones.

-Sin aprovechar la tecnología nuclear, con políticas bien definidas, hasta que puedan ser sustituidas también.

Y no sigo porque hay materia para una enciclopedia.


Saludos.
La energía más limpia es la que no se consume.

12 comentarios:

innopolis dijo...

Amigo helios, cuanta falta nos hace un programa electoral para cumplir esos objetivos, pero sólo con que se cumplieran los que contienen esas políticas, ya sería algo. Por otra parte te invito a compartir mis visiones urbanas, desde una perspectiva que coincidimos en mi bitácora que comienza y he dedicado(en el blog de feluky) a la compañera que nos ha dejado. Estoy abierto a tus recomendaciones y sabios consejos, pues este humilde ciudadano no domina finamente este nuevo medio.
andres

Helios dijo...

"innopolis", bello nombre.

¿Cómo te nombraré a partir de ahora? "Amigo innopolis", veremos.

En efecto, dices bien. Programa electoral bien definido, pero ... ese es casi el final del principio, porque el principio del principio será tener la voluntad y el coraje necesarios amigo A ... innopolis.

Seré habitual de tu portal y no solo aportaré lo que humildemente pueda, sino que a buen seguro aprenderé.

Saludos

feluky dijo...

Ciertamente seguimos consumiendo petróleo, como si no se fuera a terminar nunca.
Tambien las subvenciones que se pusieron para la renovable, ha sido disminuidas, las condiciones para poner en marcha dichas instalaciones se van endureciendo día a día.
Cada vez parece mas que estamos tomando las medidas contrarias para resolver la crisis.
Seguiré hablando sobre este tema, porque este Ministro parece que fue puesto por el PP en el Gobierno, aunque venga del equipo de Moncloa,

Abrazos.

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo Helios:

No hay bien que por mal no venga, o al revés. Muy buena explicación la que aportas. Dicen que las reservas de petróleo no durarán mucho, a pesar de ello nadie parece prepararse para lo que llegará. Cuando llegue todos a correr y a improvisar, como siempre. Además, los que creen en otro modelo energético no hacen los esfuerzos suficientes en favor de ello. El gobierno ZP es una clara muestra de ello. En investigación estamos a la cola de la cola de los países europeos, igual que nos pasa en educación.

Siempre improvisando, así no va.

Recibe un muy fuerte abrazote amigo.

Salondesol dijo...

Si no se cambia de modelo energético es porque no interesa, la presión que ejercen las super-mega-multinacionales del sector son las que mueven todo, guerras, gobiernos...

Un abrazo.
Helena.

Helios dijo...

Feluky, dialéctico, salondesol, dais en la diana: para cambiar las cosas hace falta voluntad y hace falta anticipación, y ello exige favorecer la implantación de energías limpias y penalizar, aunque sea paulatinamente, las emisiones. Hay que ir a una internalización de costes medioambientales en cada tipo de tecnología, la incorporación de certificaciones verdes, etc.

Y sobre todo el apoyo a la investigación y las primas a las renovables sólo para permitir que su instalación no sea deficitaria pero sin permitir el enriquecimiento de los de siempre, ahora en este pastel

Saludos

JFK dijo...

Pero en fusión sí que se está invirtiendo a lo grande, sin resultados.

Helios dijo...

JFK los créditos destinados a fusión han ido evolucionando, aproximadamente, en correlación con los del precio del petróleo. En los 70 aumentaron y luego han ido variando sin pena ni gloria, hasta hace un par de años con la aprobación del proyecto ITER en Cadarache (Francia) que supondrá unos dos mil millones de euros (cantidad astronómica).

Ahora se empiezan a ver de nuevo las orejas al lobo, de ahí el proyecto y por ello espero que los créditos para investigación e i+d en renovables empiecen a crecer.

Saludos

Jose dijo...

No veo tan claro que los precios del petróleo vayan a subir siempre. Es suficiente con mirar los gráficos de los últimos años.

Helios dijo...

Hola Jose.

Hoy pocos tiene dudas al respecto. Y es sólo cuestión de sentido común:

Los precios de extracción aumentarán porque las mejores reservas se agotan.

La demanda mundial sigue creciendo ... sin contar el crecimiento exponencial de China (y otros gigantes a punto).

Saludos

Ricardo dijo...

Helios, como no tengo ni repajolera idea de "energía" y del "aire" sólo sé que me gusta sin contaminar, te diré que estoy aprendiendo en tu blog, pero no tengo ganas de soltar ninguna parida, hasta que no sea consciente de ello.
Aprovecho la oportunidad para decirte que asumo de principio a fín tus razonamientos esgrimidos en el blog de Feluky - tu última misiva-, pero como intentes desarrollarlos algo más se puede liar la marimorena. Gracias por tus enseñanzas. Un abrazo.

Helios dijo...

Amigo Ricardo, gracias por tus palabras.

Te animo a que, cuando lo creas conveniente, participes aquí también, pues con la dosis de sentido común que puedes aportar, a buen seguro será suficiente.

Un abrazo