¿Quién paga la gestión de los residuos radiactivos?


Una de las mentiras más repetidas por los talibanes verdes ecoextremistas al oponerse a la energía nuclear, es que entre todos pagamos la gestión de los residuos radiactivos, lo cual, siguiendo con la mentira, sería un chollo para las empresas que explotan las centrales, pues compitirían con las demás con esta ventaja.

En España existe legislación respecto a la gestión de este tipo de residuos, suficientemente precisa, que se puede resumir en los elementos siguientes:

- Real decreto 1349/2003 de 31 de octubre, sobre ordenación de las actividades de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos S. A. (ENRESA) y su financiación.

-El Plan General de Residuos Radiactivos (el 6º PGRR en estos momentos) aprobado en el Consejo de Ministros del día 23 de julio de 2006.

-Real Decreto 40/2009, de 23 de enero, por el que se determinan los valores a aplicar para la financiación de los costes correspondientes a la gestión de los residuos radiactivos y del combustible gastado y al desmantelamiento y clausura de instalaciones.

En ellos se desarrolla el programa de gestión de los residuos radiactivos generados en las centrales nucleares, en los hospitales, en los centros de investigación y en la fábrica de elementos combustibles de Juzbado. Tal programa abarca desde el traslado hasta el confinamiento definitivo en un almacén definitivo –por construir en el caso de los residuos de alta actividad- tras su paso por un almacén temporal (ATC), también los de alta actividad.

El periodo de tiempo del programa incluye el desmantelamiento de las actuales instalaciones y por tanto, incluye todos los pasos para la completa gestión de estos materiales.

Los costes previstos para todo el ciclo (que llega hasta el 2070) es de unos trece mil millones de euros y se financian a través del “Fondo para la financiación de las actividades del PGRR” que es gestionado por ENRESA y controlado por el “Comité de Seguimiento y Control”, un órgano interministerial y, por tanto, dependiente del gobierno. Se trata de un sistema de prefinanciación que asegura los medios económicos necesarios para la gestión de los residuos radiactivos en el presente y en el futuro.

Hasta el 1 de abril de 2005, los ingresos de este fondo llegaban vía una “tasa” aplicada al consumidor en la factura de la electricidad, pero desde entonces, ENRESA cobra directamente a las empresas titulares de las centrales nucleares, a los hospitales, a los centros de investigación, etc. una cantidad que varía en función de su producción y del volumen de sus residuos.

Esto quiere decir, que la energía eléctrica de origen nuclear, que llega al mercado, ya tiene internalizados los costes de gestión de sus residuos, presentes y futuros, y así, si es competitiva –es la más competitiva- lo es incluyendo tales costes.

La normativa citada, dice textualmente, que el fondo cubrirá por sí solo:

"El cierre y desmantelamiento de las centrales nucleares y fábrica de
elementos combustibles de Juzbado, así como las relativas a la construcción,
operación, cierre y sellado de las instalaciones de almacenamiento de residuos de baja y media actividad (RBMA) y las correspondiente s al almacenamiento temporal y definitivo del combustible gastado (CG) y los residuos de alta actividad (RAA)"


Además, dice:

"Al concluir el período de gestión contemplado en el PGRR, las cantidades
totales ingresadas en el Fondo a través de las distintas vías de financiación, incluidos los rendimientos financieros, deberán cubrir los costes incurridos, de tal manera que el saldo resultante sea cero"


Es decir, se debe cubrir todo, incluido el ATC y un posible AGP (almacén geológico profundo) o las actividades de I+D necesarias para las solución de separación y transmutación de los residuos.

De hecho las centrales nucleares pagan una media de casi 0,4 céntimos de euro por cada kWh que inyectan a la red (unos 250 millones de euros anuales). Esta cantidad se actualiza cada año como hemos dicho, mediante un Real Decreto.

Se puede estar a favor o en contra de la energía nuclear, de la medicina nuclear y de todos los desarrollos tecnológicos que involucran el uso de isótopos radiactivos (en siderurgia, agricultura, etc.), pero con criterio e información solvente, máxime en una época como la que vivimos de crisis internacional profundísima, en la que, como vengo sosteniendo, los costes energéticos jugarán un papel fundamental en la salida de la crisis con garantías y por ello debe jugar un papel fundamental la energía nuclear, que es la más competitiva, está exenta de emisiones de gases contaminantes y es muy poco dependiente de los vaivenes internacionales.

Saludos.
La energía más limpia es la que no se consume.

9 comentarios:

Equilicua dijo...

A mí me gustaría que me explicaras porque entonces nos sube la luz, si se supone que Almaraz ya está amortizada.

Y no me tengo por ecololeches, precisamente. Por simple puede que sí.

La verdad es que todo lo relacionado con la energía me produce indiferencia, total me van a cobrar lo que les dé la gana cuando les dé la gana. Da igual que sea renovable, limpia, sucia, o la roja en verso.

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo:

Bien los califica Usted: "talibanes verdes ecoextremistas". A ver si se configura algo decente a nivel político que agrupe a las personas de bien y creamos dentro una agrupación de defensores de la energía nuclear (limpia y segura).

A ver si así, con una información rigurosa y clara se erradican tanto prejuicios.

Recibe un abrazote amigo.

Helios dijo...

Equi me temo que la subida “de la luz” tiene otras razones, más relacionadas con el libremercado y todas esas cosas. El mercado eléctrico está liberalizado y por tanto, el consumidor ha de pagar los costes del servicio que se le presta, de forma que en tal escenario no parece tener sentido que el Estado aporte una parte –por ejemplo por considerarlo un servicio básico- En ese sentido se tiende a “la paridad eléctrica” es decir, a que el recibo contemple todos los gastos. Las eléctricas dicen que se trata de los costes que tienen por darnos el servicio, incluyendo el transporte y la gestión, aunque yo he de recordarles que ahí se incluyen los sueldos millonarios de su pléyade de ejecutivos, lo cual es de dudosa moralidad en un servicio como digo básico.

¿O es que los cirujanos o los ingenieros del estado o los investigadores o los profesores o ... cobran esos salarios? Evidentemente no.

Pero claro, se me había olvidado que hemos privatizado el servicio.

Por cierto, 1.000 millones de euros se los llevan las eólicas en primas este año. Que no es que yo esté en contra de primar las energías limpias –para eso estamos, para defenderlo- pero no como se hace en la actualidad, esto es, como si de una tajada más se tratase para estas empresas, sin primar la innovación, etc.

Dialéctico dices bien, como siempre, estamos necesitados de talento y transparencia. Tal vez un día próximo seamos capaces de unirnos y crear el germen de algo de provecho en ese sentido, desde diferentes sensibilidades, pero con objetivos claros para el país.

Saludos

Anónimo dijo...

Tan moderado que suele ser usted, por regla general y al final, casi siempre termina insultando a los ecologistas porque piensan de otra forma.

No me parece de recibo.

Helios dijo...

No soporto el fundamentalismo ni el dogmatismo, en ninguna de sus formas y el sobreproteccionismo irracional no iba a ser excepción. No es mi deseo insultarles, pero se comportan ciertos grupúsculos autodenominados ecologistas como asociaciones radicales que defienden dogmas que “aprueba” la organización sin más, aunque la razón no esté de su lado.

En las zonas rurales el sobreproteccionismo está llevando a la pérdida de población de pueblos que no pueden explotar determinados recursos –turísticos por ejemplo- por una sobreprotección irracional en forma de ZEPA, ZIR, Natura 2000, y demás figuras dictadas a miles de km y que no tienen el más mínimo respeto por las personas … tampoco mucho por las aves, fíjese en el caso paradigmático de las avutardas y las grullas que se desplazan desde las ZEPAS a tierras de cultivo sin protección en busca de alimento ¡por que ya no se cultiva en algunas de estas ZEPAS!

En fin, no puedo callarme ante la locura del fundamentalismo, sea religioso o verde.

Por cierto, no critico a quienes están en contra de la energía nuclear –faltaría más- sino a los que esgrimen argumentos de conservación natural, supuestamente racionales, sin tener soporte científico alguno. No confundamos, pues.

Saludos

Jose dijo...

¿Por qué no se obliga a la industria nuclear a que el ciclo del combustible sea cerrado y así los residuos se reducen a una mínima expresión?

Jose dijo...

¡Por qué no se obliga a las centrales a que el ciclo del combustible sea cerrado para minimizar los residuos?

Helios dijo...

José se trata únicamente de razones económicas, sin más. No se tienen en cuenta razones medioambientales, ni de sostenibilidad, ni siquiera de ahorro de uranio ... sólo criterios económicos a corto plazo.

No obstante Francia o Inglaterra reprocesan todos sus residuos, por cuestiones estratégicas sobre todo y anticipándose al encarecimiento del precio de uranio supongo.

En países como el nuestro, cuando empezó el programa nuclear la idea inicial era el reprocesamiento, de ahí que existan residuos nuestros en Francia y Gran Bretaña que deben volver tras reprocesarse, pero se abandonó básicamente por lo dicho: criterios únicamente cortoplacistas y económicos, aunque cueste creerlo, es más fácil desechar 30.000 kg de residuos anuales de cada central, conteniendo 29.000 de uranio natural que podría reutilizarse, que procesarlo ... cosas del dinero.

Saludos

Anónimo dijo...

La misma ENRESA indica que el monto total del Fondo para la Financiación de las Actividades del Plan General de Residuos Radiactivos, al final de 2010, había alcanzado la cifra de 2.913 millones de euros.

Si las eléctricas ponen 250 millones al año desde 2009. Eso quiere decir que los españoles hemos pagado en nuestro recibo de la luz el resto: unos 2.500 millones de euros.

Por tanto, es cierto que los españoles estamos pagando parte de la gestión de los residuos.