El futuro del coche eléctrico


El transporte de mercancías y personas es más dependiente que ningún otro sector del petróleo, por lo que el tránsito en éste hacia energías más limpias presenta dificultades añadidas.

El ferrocarril puede representar una buena opción, sobre todo concebido en su versión eléctrica, a condición de que la electricidad consumida provenga de fuentes limpias y de que sus velocidades no sean tan altas que disparen el consumo. Es preferible acortar las esperas en las paradas o en la salida, mejorar la puntualidad y optimizar los trazados, ampliando el tendido de vías hasta donde sea preciso, que aumentar irracionalmente la velocidad de los trenes, que como digo, dispara el consumo.

Otra opción, más a largo plazo, la representan los vehículos eléctricos, los coches y las bicicletas con motorización auxiliar. Éstas últimas representan un medio perfecto para nuestros desplazamientos diarios, teniendo en cuenta que el ciudadano medio no se desplaza más de 50 km al día y que el clima en España es muy favorable.

Respecto a los coches, hoy tenemos tres problemas para su desarrollo y generalización:

1.-Costes.- Al tratarse de tecnologías emergentes, implican costes que aún son elevados. Es deseable, por tanto, que los gobiernos las apoyen, en I+D+i real y en facilidades para su adquisición y uso. Esto puede hacerse a través de la fiscalidad y las tasas, entre otras fórmulas.

2.-Baterías y autonomía.- Los acumuladores eléctricos son un elemento un tanto “débil” en la tecnología eléctrica, por su rendimiento, por ejemplo. Sus costes son también muy elevados y la autonomía que proporcionan al vehículo, aún escasa, entre 100 y 200 km con buenas condiciones de tráfico y conducción relajada y eficiente. Hoy evolucionan cada día las baterías de ión de litio, que proporcionan buena capacidad y razonable peso, con vidas de unos cinco años si se cuidan bien.

Parece claro que es más prometedor para este menester el uso de la tecnología del hidrógeno, esto es, transformar el agua en hidrógeno mediante la electricidad, acumular éste en el depósito del coche y transformarlo en electricidad mediante una pila de combustible, lo cual representa una eficiencia mucho mayor que la asociada a las baterías y elimina su uso. Otro día hablaremos de esta tecnología prometedora.

3.-Fuentes de electricidad y dimensionado de la red.- Si la electricidad la seguimos produciendo mediante fuentes contaminantes, los coches eléctricos serán simplemente un eslabón de nuestra insostenible cadena energética, pero si nuestras fuentes van derivándose hacia las renovables y energías limpias en general, jugarán un destacado papel.

Respecto al dimensionado de la red eléctrica, si las recargas de las baterías se hacen, sobre todo, por la noche, no sólo no sería preciso aumentar la capacidad de las líneas, sino que mejoraría el rendimiento global del sistema, pues no desperdiciaríamos parte de la electricidad que generamos por la noche y que no podemos “guardar”. Por ejemplo, más de un 2 % de toda la producción eólica.

El siguiente artículo de El País comenta algunos aspectos sobre estos ingenios, tras él terminaré la entrada.

...............................

Conducir un coche eléctrico será, al principio, como si ahora saliéramos de casa con la luz de reserva o con un cuarto de depósito y tuviera que durarnos todo el día. Y como las recargas serán más lentas que los repostajes actuales, habrá que preverlas a priori parece un incordio, pero según coinciden varios estudios de movilidad, alrededor del 60% de los españoles hace menos de 36 kilómetros diarios, y entre el 80% y el 90% de los conductores de las grandes ciudades europeas no llega a 25. Con autonomías previstas de 130 a 180 kilómetros, los primeros eléctricos cubrirán esos trayectos sin agobios, salvo en casos puntuales.

La comunicación entre el coche eléctrico y su conductor será habitual a través del móvil o el navegador. Así, si el recorrido previsto del día supera la autonomía, se podrá programar un destino intermedio en el GPS y éste mostrará los postes de carga libres y reservará el que interese. Al aparcar, el poste reconocerá la reserva e iniciará la recarga. Y se podrá pagar con tarjetas de crédito o prepago, en la factura de la luz o el móvil... La competencia incentivará descuentos, tarifas horarias especiales y programas de puntos como los de las líneas aéreas.


La autonomía de las baterías cambiará algunos hábitos a la hora de comprar o pagar por usar el automóvil. Hasta 2013-2015, las marcas los ofrecerán mayoritariamente en alquiler o leasing, con cuotas mensuales que incluirán la garantía de las baterías. Pero algunos fabricantes van a lanzar otros servicios para que el usuario de un eléctrico disponga de un modelo más apropiado si necesita viajar. Y ya no hará falta comprar un familiar grande para usarlo sólo unos días al año.


Sin embargo, el gran cambio llegará hacia 2020, cuando se generalicen las redes eléctricas inteligentes y el coche de baterías actúe también como almacén de energía. Se podrá cargar en las horas de menor consumo con tarifas bajas (de noche) y dar servicio al hogar (luz, calefacción) en horas punta si no se va a usar, para rebajar la factura. Incluso será posible cargarlo con una placa solar y revender la energía a las eléctricas para cubrir sus puntas de demanda .... Las baterías tras cinco años de uso perderán un 20% de autonomía, pero podrán almacenar electricidad en casa o en centrales eléctricas y utilizarla en horas punta.

La implantación del coche eléctrico será progresiva y convivirá con los modelos actuales al menos 10 o 15 años. Según las previsiones, en 2020 supondrán el 10% del mercado mundial, seis millones al año. Pero la rapidez del proceso dependerá de las baterías. Mientras no lleguen a 300 kilómetros de autonomía o se recarguen en cinco minutos sin reducir su vida útil, los eléctricos serán para la ciudad. Las baterías actuales no lograrán esas distancias, pero ya se investigan reacciones químicas más eficientes.

Mientras se reducen costes y aumenta la autonomía, los eléctricos serán poco rentables para la mayoría. Los modelos que llegarán entre 2010 y 2011 costarán de 20.000 a 35.000 euros (incluidas ayudas a la compra). Con un coste de recarga de 1,5 euros cada 100 kilómetros (un 25% de lo que cuestan los mejores turbodiésel) sólo los podrán amortizar empresas de reparto o particulares que circulen mucho en ciudad. Y su viabilidad comercial dependerá de los incentivos. Si se permite que aparquen gratis y las recargas son libres o baratas, serán rentables para más usuarios y su implantación se acelerará.


......................

El artículo pone de manifiesto que la incorporación ventajosa a estos vehículos de nuevas tecnologías de comunicación y nuevos hábitos, más relajados, en la conducción, pueden hacer del coche eléctrico, un elemento que responda muy bien a las necesidades que tenemos en nuestro transporte diario.

Sin embargo se equivoca al tratar a esta tecnología como una que viene a competir con los coches actuales, esperando que los desarrollos futuros permitan ofrecer a estos coches prestaciones como las de los actuales. En efecto, no es ese el camino, ya que este concepto ha de complementarse con el de la eficiencia y el ahorro, así como con el nacimiento de nuevos hábitos en los conductores, que hemos de transitar a un concepto del transporte y del uso de la energía más sostenible, que se deben traducir en vehículos más ligeros, menos aparatosos y en una utilización más comedido de los mismos.

Por ello, nuevamente la combinación energías limpias - eficiencia se hace necesaria.

Otro día hablamos de las que para mí son la auténtica panacea que ya podrían ser realidad con el impulso adecuado: las bicicletas eléctricas.

Saludos.
La energía más limpia es la que no se consume.

4 comentarios:

Carlos Méndez dijo...

Precioso post que nos lleva a el mas alla , al futuro , pero un futuro cercano, casi palpable , cuando se palpe el tema y se vea este bajo consumo y esa eficiencia energetica, popcos o muy pocos podran poner pies y trabas ya a esta realidad medio palpable que se escucha mas que se ve.
Ademas de economicos , los coches de bateria ,sumados a las comodidades de los de ahora, como aire acondicionado etc, son una clara respuesta de la llamada de conciencia de todos los paises donde hay mas de un coche poir familia.

Dato. un ave a mas de 300 por hora consume la misma energia electrica que una ciudad de 40000 almas , como Plasencia

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo:

Comparto totalmente el planteamiento. Esa debe de ser nuestra gran apuesta. Pienso incluso, que con el tiempo, además de la eficiencia y el ahorro, será competitivo ese vehículo. La cuestión está en cuanto dinero invertimos en I+D+i para que esto sea posible.

El otro día leía, así se lo dejé a Guillermo en su bitácora, que se está pensando poner en marcha un reactor nuclear para el reciclado de residuos radioactivos junto a la ubicación en la que vaya el ATC. Esta era la noticia.-

Investigadores españoles crean un reactor nuclear para reciclar residuos radiactivos. Propondrán su ubicación junto al futuro Almacén Temporal Centralizado (ATC)

Con el dinero que reportarían ciertas inversiones y los beneficios que dejarían se podría pensar en subvencionar esa necesaria I+D+i en el ámbito que expones.

Antes de terminar mi comentario, te comento, una buena noticia.-

La campaña en twitter ha sido todo un éxito. Un verdadero tsunami democrático.-

#ApoyoaGarzon es ya el número 1 de los trending topics de Twitter en Español http://bit.ly/dAPMoy


Recibe un muy fuerte abrazote amigo.

ElSrM dijo...

Si en Dinamarca y Suecia se ha priorizado la bicicleta (convencional) con el clima que tienen, aquí en España tendríamos que poder hacerlo con más facilidad desde ese punto de vista.

Claro está, hay otros factores. Allí los vehículos motorizados que usan combustión fósil están fuertemente gravados, lo que desincentiva su consumo.

Un saludo,

Helios dijo...

Carlos das en la diana al comentar el consumo del AVE, pues justamente a eso me refiero al asegurar que por encima de ciertos límites, podemos aumentar la velocidad, pero a costa de unos consumos que, hoy por hoy, no me parecen admisibles. La media hora o la hora que se puede ganar en un trayecto de 300 km, no justifica esa tecnología. Por otra parte ese tiempo esas diferencias se reducen sin esperas y con puntualidad, esto es, aplicar el concepto del AVE a trenes algo más lentos.

Amigo Javier ya leí tu comentario donde Guillermo y sé que hace tiempo que das publicidad a esa iniciativa de construir un reactor de neutrones rápidos que de buena cuenta de los residuos nucleares y los vuelva a convertir, en parte, en combustible. En Francia funcionó uno, el Superponéis, y el boicot de los talibanes verdes, de grupos ecoextremistas, llevó al gobierno a ceder, cerrándolo para que les dejaran en paz con el resto del programa nuclear. Se trata de la auténtica piedra filosofal de la tecnología nuclear y sólo requiere para ser realidad del apoyo necesario.

Bienvenido a esta casa ElSrM. En los países bajos y nórdicos acompaña sobre todo la concienciación ciudadana. En Bélgica es normal ver a un ministro acudir al trabajo en bici ... aquí sería impensable e incluso peligroso para su integridad física al atravesar la jungla de Madrid. Ahora bien, con más educación habría más concienciación y la bicicleta –convencional y eléctrica- podría ser el principal medio de transporte diario, parece volver al pasado, pero es justo lo contrario, mirar hacia un futuro más racional.

Saludos