Como es sabido, soy contrario a las tesis “oficiales” actuales sobre el “cambio climático” por muchos motivos, pero sobre todo porque están altamente contaminadas por sectarismo, ignorancia acientífica e intereses económicos. Unas tesis de las que todo el mundo opina, aunque no sepa nada de Física o Ciencia en general y no me refiero al ciudadano de a pie, que es bueno que se moje y opine en sus tertulias sobre todo lo que le afecta, sino a políticos y periodistas semianalfabetos que confunden y crispan, por ignorancia algunas veces y otras por intereses propios.

En otra ocasión trataremos por qué científicos del máximo prestigio disienten de la postura oficial acerca de este supuesto cambio climático y, sobre todo, de que, si se está dando realmente tal alteración del clima, sea exclusivamente de origen antropogénico a sabiendas de que inquisidores de todo tipo les llamarán de todo. La existencia de posiciones encontradas en Ciencia no es algo nuevo e históricamente ha sido un revulsivo para el intercambio de argumentos, propuestas de pruebas, etc. del todo enriquecedor, sin embargo, en este asunto, las sectas fanatizadas linchan a quien saque los pies del tiesto al más puro estilo de las viejas dictaduras: “Al clavo que saca la cabeza, martillazo” que dicen en la lejana China.

Pero ahora comentaré solamente un concepto físico escurridizo y fundamental que es el de la irreversibilidad en la naturaleza. Cuando ignorantes interesados propone para desviar el foco de atención algo así como un “pacto nacional por la emergencia climática” parecería que están sugiriendo que se puede redactar un Decreto Ley de esos que les gustan tanto a los burócratas, en virtud del cual se revertiría el “cambio climático” y todos volveríamos a ser felices y a comer perdices. 

Pues bien, las cosas no funcionan así en la naturaleza, esto no es como cuando vas a comprar el pan y olvidas la cartera que basta con dar marcha atrás y regreses a casa para recogerla; en la naturaleza, en el improbable aunque posible caso de que el aumento de la temperatura los últimos años se debiese exclusivamente a las emisiones de CO2 antropogénicas, aunque detuvieses por completo las emisiones y de paso arruinases a todo el mundo … el proceso ya tendría vida propia y no daría marcha atrás.

El clima seguiría su evolución con multitud de factores de retroalimentación y ese cambio climático seguiría adelante, de un modo bastante impredecible, dicho sea de paso.

Evidentemente que no quiero decir con esto que quememos carbón sin ton ni son, sino que arruinar a Europa para nada es un suicidio colectivo.

El deterioro al que estamos sometiendo al planeta y particularmente a los ecosistemas va muchísimo más allá de las emisiones de CO2. Se trata de emisiones nocivas de todo tipo, de sólidos gases y líquidos, sobrexplotación de recursos, alteraciones dramáticas de la corteza terrestre …. pero sobre todo, y por encima de todo lo demás, superpoblación absolutamente insostenible.

Las emisiones de CO2, al final son una cortina de humo para no tratar la sostenibilidad del planeta integralmente y para que muchos tengan un modus vivendi con el que obtener pingües beneficios económicos, políticos …

Saludos. 
La energía más limpia es la que no se consume.

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