El misterioso precio de los carburantes


En mi opinión, el petróleo no dejará de consumirse porque se agote o porque se encarezca, sino porque tal práctica es insostenible y el planeta no podrá absorber en su atmósfera todo el carbono que almacenan en su seno las largas moléculas de hidrocarburos que constituyen el petróleo.

De igual forma que la edad de piedra no terminó porque se agotasen las piedras, la del petróleo no terminará porque se agote esta maravillosa sustancia, de la cual aprovechamos casi todo su potencial gracias a la ciencia.

Maravillosa, pero ya nociva.

La era del petróleo nos ha permitido alcanzar unas cotas de desarrollo impensables hace un siglo, pero se ha de pasar con urgencia a la era de las energías limpias y el consumo responsable.

Sin embargo, me centraré en este artículo en la dimensión económica del petróleo, pues la evolución de los precios de los combustibles derivados de él, son una variable decisiva a la hora de entender cómo evolucionará la economía de un país o de un continente ... y más importante, cómo evolucionará la de una familia.

Los componentes del precio de las gasolinas

Cuando compras un litro de gasolina en la estación de servicio, el 50% aproximadamente corresponde a impuestos, otro 10 % corresponde a gastos más o menos fijos (almacenamiento, transporte, comercialización, mantenimiento de reservas de seguridad, etc.) y el 40 % restante al precio real de la gasolina en los mercados mayoristas internacionales.

Observa que hablo del precio de la gasolina en los mercados y no del precio de barril de petróleo, pues se cotizan en mercados diferentes y por operadores también diferentes –en principio-.

Por explicarlo de forma simple, la empresa que va a refinar el crudo adquiere el petróleo en un mercado mayorista y lleva su producto –las gasolinas y gasóleos- a otro mercado mayorista en el que éste se venderá de acuerdo a la oferta y la demanda que haya en ese momento.

Eso implica, por ejemplo, que aunque parezca paradógico las variaciones en el precio del barril de petróleo no puedan trasladarse linealmente al precio final de la gasolina, ya que sólo afecta a una parte del proceso –al de compra de la materia prima-.

Incluso no se pueden trasladar linealmente las variaciones en el precio de las gasolinas en los mercados internacionales (por las otras componentes que he citado y que suponen el 60 % de su precio en el surtidor). De hecho, una bajada del precio del carburante –no del crudo- en el mercado mayorista de un 25% sólo tendrá un reflejo de una bajada 10 % en el precio que pagamos en el surtidor … y si hablamos de variaciones en le precio del barril de petróleo, aun menos.

En definitiva, son los mercados, la todopoderosa ley de la oferta y la demanda, con sus dosis de especulación en diferentes puntos del proceso y de los dos mercados: de crudo y gasolinas, los que determinan que nuestra economía familiar posea un ingrediente de indeterminación tan elevado y que tanto nos afecta al hablar de combustibles.

Otro cantar es cuánto se tarda en repercutir esas variaciones en los precios, menos al subirlos que bajarlos, las trampas que nos hacen al ponerse las petroleras de acuerdo en los precios, la adición de alcoholes en las gasolinas sin informarnos aunque sus efectos sobre los motores no estén claros, los impuestos tan elevados que pagamos y que son el principal ingrediente de los precios desorbitados, la incertidumbre que genera sobre una nación que su economía dependa de los caprichos de los productores … o de sus vaivenes sociales por coincidir casi siempre con regímenes de dudosa integridad moral.

Saludos.

La energía más limpia es la que no se consume.

7 comentarios:

Moral y Política dijo...

Helios,

Sobre la escalada de las materias primas en estos últimos tiempos, el petróleo lo es, no es nada despreciable el impacto que en la misma tiene la especulación pura y dura.

Los derivados, los etfs, el casino en suma que se monta sobre todos estos bienes son los que impulsa en primera instancia los precios al alza, luego esta el juego de los monopolios, la demanda creciente por los paises emergentes y por último las tasas e impuestos, añadamos unas gotas de los tipos de cambio y tenemos la receta final.

Hoy por hoy me parece imposible precindir de este combustible fósil.

Esto deseando saber, cuando pase Junio, el consumo de combustibles en España en su comparación con el pasado año una vez deflactadas las cifras.

saludos,

Pedro dijo...

Hola Helios,

Una cosa muy importante que has dicho es lo del pacto de precios. Esa práctica, totalmente generalizada en todos los sectores pero sobretodo en aquellos que hay unas pocas empresas dominantes, el algo que hay que combatir fuertemente con leyes mucho más duras que la actual de la delación a cambio de no ser sancionado.

El otro día escuchaba en una conferencia la realidad del mercado de gas natural. A pesar de lo que estña subiendo el petróleo el gas sigue bastante bajo, y parece que lo estará aún por más de un año. Es bastante curioso este hecho, pero con tanto broker, tanta compra a futuros, tantas cláusulas de take or pay, al final los precios parecen incoherentes con la realidad.
En la gasolina, terreno que no domino, parece que pasa lo mismo, pero de forma mucho más nociva para el consumidor.

Saludos,

Helios dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
feluky dijo...

cuando alguien como nuestro amigo HELIOS nos hace pensar en esto asuntos de alto nivel estratégico y económico. Te das cuanta de lo pequeños que somos, lo fácil que es manejar nuestras necesidades o a nuestros países, incluso lo fácil que parece manejar este mundo.

Creo que han estrujado tanto las posibilidades de darnos por el saco que se están quedando, nos están dejando si sitio a donde agarrarse.

Al comienzo de esta crisis, pensaba que lo mejor seria recargar los precios de la energía y en especial las gasolina y gasoil. Porque conseguiríamos dos efectos, recaudar mas y comprar menos petroleo. Pero ahora ya no estoy seguro de ello, en realidad no se si os pasar a vosotros, pero comienzo a no estar seguro de nada.

Abrazos.

Helios dijo...

Pedro, es en efecto la falta real de competencia un grave problema, pues siendo de las pocas ventajas de la dinámica oferta-demanda, nos vemos privados de ella por los acuerdos ilegales de los grandes. Respecto al gas, la gran apuesta de este gobierno, no deja de ser un combustible fósil, cuyo principal potencial, para mí, se encuentra en su versatilidad –las centrales entran en servicio o parada con relativa facilidad- pero nunca se le debiera situar en el centro del mix.

Sus precios, al alza, como los del petróleo:

Bombona de butano: desde los 8,4 euros del 2004, hasta los 13,2 actuales. Un 57% en siete años.

El gas para uso doméstico (tarifa T-1 de menos de 3.000 kWh/año) y comercial (T-2) presenta un comportamiento similar en la escalada de sus precios. Muy lejos quedan hoy sus 4,5 c-euro/kWh y 5,7 respectivamente, del 2004.

Como dice Miguel, se trata de objetos sometidos a la especulación y por tanto, susceptibles de que en diferentes momentos de la cadena, se les repercuta con incrementos de precio no relacionados con gastos derivados de su manufacturación.

Y así nos va.

Miguel, no se trata de prescindir mañana del petróleo, sino de no obstaculizar el cambio de era.

Amigo Feluky, creo que sí podrán seguir agarrándose a nuestro cuello o mejor aún, a nuestros bolsillos y nos seguirán exprimiendo ... pongámoselo lo más difícil posible.

Saludos

Saludos

Pedro dijo...

Helios,

Cuando hablaba del precio del gas me refería al gas natural (No al butano) y tampoco me refería a las tarifas 1 y 2 de los consumidores (que al fin y al cabo suben como todo).Me refería a los mercados "Over the Counter" y los bilaterales entre generadores y compradores y, por lo tanto, el precio que pagan los grandes consumidores.
Sí que es cierto que el precio del mercado ha subido en los últimos meses, pero creo que es porque las enormes compras de 2008 para el futuro crearon excedentes enormes en manos de las gasistas que tenían que poner en el mercado al precio que fuese, porque lo tenían que pagar igual.
De hecho, una tarifa de baja presión 3.4 tiene precios más baratos por kwh que las tarifas de 2004. Como ya sabes en los mercado domésticos no se cobra por el precio "real"

Saludos,

P.D: Mi última entrada es "nuclear", pásate si quieres y comenta lo que te apetezca.

Alfonso Vázquez dijo...

Dudo mucho que la dependencia energética sea real

Yo la veo más como una medida propagandística para no quitarles el pastel a petroleras e hidroeléctricas (y sino, ¿dónde trabajan los dos anteriores presidenets del gobierno?)