La ineficiencia del sistema energético

¿Nuestro sistema energético posee una ineficiencia del 90%?

En efecto, aunque parezca imposible en pleno siglo XXI, en términos globales, el aprovechamiento que hacemos de la energía, a lo largo de todo su recorrido (desde que se encuentra en su forma primaria hasta que obtenemos el fin buscado al consumirla), no supera el 10% (¡para algunos expertos no superaría el 3%!).

¿Qué quiere esto decir? Nosotros utilizamos energía para satisfacer necesidades, más o menos imperiosas, como desplazarnos, calentar, enfriar, etc. de manera que si por ejemplo necesito calentar una estancia con tres unidades de energía -calentar algo es aumentar la "enerqía interna" que contiene- el consumo de energía sería de tres unidades si el sistema tuviese una eficiencia del 100%, pero la realidad no es así. Veamos:

Demanda: aumentar en 10 unidades la energía de una habitación para que esté más "calentita".
Consumo del radiador: 15 unidades (en toda transformación energética se pierde parte de la energía disponible).
Pérdidas en el transporte de la electricidad: esas 15 unidades vienen de una central eléctrica. Por el camino, en las líneas, se pierde electricidad. De la central salieron 20 unidades.
Ineficiencia de la central eléctrica: si su rendimiento es del 50% necesitó 40 unidades para generar las 20.

Supongamos que la central es de carbón y que éste viene de Sudáfrica en un buque carbonero, para el transporte y la extracción del carbón se emplerará mucha más energía que esas 40. Pero además, para construir el buque, extraer sus materiales, construir las máquinas de la mina, transportar a los mineros a su trabajo, alimentarles, etc. nos vamos a las 100 unidades en promedio (y simplificando mucho el proceso).

Por tanto, en efecto:

Energía total consumida: 100 unidades para satisfacer una demanda de 10 unidades: ¡ineficiencia del 90%!

Por tanto, aunque sólo sea por esto, nótese el inmenso sentido del ahorro:

Si dejas de consumir 1 unidad de energía en casa, habrás evitado que en origen y en conjunto, se consuman más de 10 unidades de energía, con los beneficios medioambientales y económicos que supone.

Saludos.
La energía más limpia es la que no se consume.

2 comentarios:

andrés calderon dijo...

Hola Helios, en relación con el ahorro energético y el transporte, choca la falta de perspectiva y la concepción cuando se habla del transporte del agua para abastecimiento, la energía que se gasta en bombear y tratar un agua que dejamos escapar, cuando por ejemplo esperamos que llegue caliente. No se suele tener en cuenta el lugar de instalación del calentador con respecto a este asunto, de tal manera que se puede despilfarrar antes de la ducha un 50% o más de la que se usa para la ducha en sí.
Quería plantearte una cuestión concreta: ¿cómo ves la cuestión de utilizar las piscinas de las urbanizaciones durante la epoca de no utilización, como acumulador de calor para aprovecharlo en las calefacciones de las viviendas? Se podría calentar con paneles y se transferiría el calor al circuito de la vivienda en sí, en la zona común. cada vecino tendría su acometida, incluso la bomba de recirculación podría ser solar. El balante y disponibilidad energética sería sencillo de calcular, y se generaría actividad económica que repercutiría en la economía familiar también. ¿Qué te parece?

Helios dijo...

Hola Andrés. La ineficiencia del abastecimiento de agua contribuye notablemente no sólo al despilfarro de agua, sino como bien señalas a la pérdida de valiosa energía.

La solución que propones tiene un gran problema. Los circuitos convencionales de calefacción y los disipadores de calor están dimensionados para fluido caloportador de temperatura superior a la que se obtiene mediante paneles solares ordinarios (50 - 70ºC)y por ello los sistemas de calefacción solar poseen disipadores inmensos -por todo el suelo-.

Sin embargo, te invito a que reflexiones sobre el ahorro hídrico que se produciría si en la piscina se recolectase el agua de lluvia que cae sobre todas las cubiertas del edificio, y se utilizase para consumo -aun no potable-.

Saludos